Séptima página: Modelos de Comunicación
Última vez en la que en una situación no supiste defender lo que pensabas, no supe decidir si estaba a favor o en contra de algo; no fui capaz de expresar mis sentimientos.Últimamente hay bastantes situaciones en las que no estoy de acuerdo con la actitud de mis amigas con otras personas, pero no les digo nada por miedo al enfado, a lo que pueda pasar y a como puedan reaccionar a mi postura.
Última vez en la que ha intentado imponer lo que pienso sin respetar a la otra persona, incluso siendo agresivo.El fin de semana pasado en el CJ con unos compañeros que tomaron una postura que, a mi paracer, era maleducada e infantil, pero que era decisión suya y yo intenté que hiciesen lo que a mi me parecía bien.
Última vez que hemos intentado llegar a un acuerdo, dialogando.El viernes pasado mis padres me echaron la bronca por llegar tarde. Hablamos y vimos que, tanto ellos como yo teníamos nuestra parte de razón y llegamos a un acuerdo que nos parecía bien a todos.
- El que menos me ha costado ha sido al asertivo, pero es porque normalmente no actúo de esa manera y me acuerdo de las pocas veces que sí lo hago
- Creo que mi actitud es pasiva-agresiva; tendría que mentalizarme y ser capaz de dialogar y no de pasar del problema o intentar imponer mi visión sobre él.
Diálogo asertivo
Situación: Teníamos que realizar un trabajo para Religión que contaba el 90% de la nota. En el trabajo tenían que aparecer grabaciones de cada una de nosotras y para hacerlo habíamos quedado en casa de Paloma, pero una de nosotras no se presentó. Debido a esto las demás no pudieron terminar el trabajo; avisaron a la que no se había presentado y esta dijo que haría su parte.
Personajes: Rosa Villalobos (R), Paloma Tuñón (P) y Lucía Herrero (L) - compañeras; María Martín (M) - persona asertiva
R: Vengo de hablar con Cruz... dice que ni va a mirar nuestro trabajo, que está incompleto y además fuera de plazo.
L: Entonces, ¿hemos suspendido?
P: Sí, hija, sí; por culpa de María como siempre.
M: A ver chicas, vamos a calmarnos, que hablando se entiende la gente.
R: Claro, bien que intentas calmar las cosas cuando tú la has cagado, pero si hubiese sido otra, bien que le hubieses echado toda la culpa.
L: Es que es eso, estoy cansada de que siempre hagas lo mismo. Ahora vienes de buenas, y paso.
P: ¡Cómo cambias de actitud cuando te conviene!
M: No, en verdad nos conviene a todas. Ha sido culpa mía y de verdad lo siento, pero si nos entendemos llegamos a un acuerdo seguro.
L: María, es que ahora mismo no me apetece hablar de nada, y menos contigo.
P: Bueno, a mi tampoco me apetece hablarlo ahora...,¿lo hablamos a la salida?
R: Que no, que ahora no vas a solucionarlo, ya hemos suspendido.
M: Pero podemos ver cómo lo solucionamos, incluso se lo decimos a Cruz
R: Sí, llámale; pero no le pongas escusas tontas, admite que ha sido tu culpa.
M: Sí, ya lo sé, no os preocupeis.
L: Es mi trabajo y lo he suspendido, sí que me preocupo.
M: Bueno, pero si lo hablamos tranquilamente a lo mejor mira vuestra parte, o nos deja presentarlo mañana; yo hago lo que haga falta.
R: Hombre, no lo iba a hacer yo.
M: Ya, ya. Bueno, entonces le digo a Cruz que si podemos hablar con él.
P: Sí, díselo, a ver si solucionamos algo.
M: Lo siento mucho, gracias por darme otra oportunidad.
L: De nada, me parece bien que hayas reconocido tu error.
Conclusión: Vino Cruz, las escuchó y decidió ser benevolente. Miró la parte del trabajo que sí estaba hecha y les dejó presentarlo completo 2 días más tarde, dejando claro que la nota más alta que María podría tener sería un 5.
